Conferencia:
" La OTAN tras la cumbre de Praga"
Madrid 30 de Enero de 2003


Pronunciada
por el General de División, D. Félix Sanz
Roldán, el 30 de enero de 2003 en el Salón
de Actos de la calle Arapiles, 14.
La
conferencia se organizó en colaboración con
el Ministerio de Defensa y el Instituto Español de
Estudios Estratégicos.
El
General de División, Félix Sanz Roldán,
analizó detalladamente las consecuencias que para
la OTAN se dimanaron tras la Cumbre de Praga. Es sin duda
un momento crucial para analizar el papel de la OTAN cuando
se ha puesto de manifiesto la divergencia de puntos de vista
de los aliados frente al eventual conflicto bélico
en Irak.
Tras
la superación de la guerra fría, la OTAN ha
sufrido dos grandes transformaciones:
• Washington 1999
Se
da entrada a tres nuevos socios y cambian las características
de la organización que pasa de ser una alianza defensiva
a transformarse en una organización de seguridad
colectiva. El hito fundamental va a ser la redefinición
del nuevo concepto estratégico.
• Praga 2002
Fue
la Cumbre de la esperanza para aquellos países europeos
que querían incorporarse en la OTAN pero tras los
sucesos del 11 de septiembre, se tuvieron que modificar
los conceptos y definir las nuevas líneas estratégicas
trazadas como la lucha contra el terrorismo “allá
donde y cuando sea preciso”.
Tras
el 11-S, en la OTAN , se invocó el art. 5 al lado
del aliado agredido.
Para
la mayor parte de los europeos, la Cumbre de Praga se recordará
como aquella que dio forma a las capacidades de la Alianza
y no tanto como la Cumbre de la ampliación.
Desarrollo de la Agenda
• Conceptual. El concepto de la lucha contra el terrorismo
aprobado en Praga, conocido también como el MC472,
es el concepto militar de la lucha contra el terrorismo
basada en la reconstitución de las capacidades militares.
El denominado compromiso de capacidad de Praga. •
Instrumental. El conjunto de herramientas para activar el
desarrollo conceptual y que serán: la nueva iniciativa
de capacidad de defensa; el concepto de respuesta de la
fuerza y el establecimiento de las nuevas estructuras, en
forma de cuarteles generales.
Redefinición del terrorismo
Se
articula la doctrina de la lucha contra el terrorismo en
base a dos parámetros: no existen santuarios para
los terroristas, con lo cual se desborda el área
euroatlántica; y la máxima de prevención.
La fuerza de respuesta rápida fue una novedad, de
tamaño reducido pero de alta disponibilidad, tecnológicamente
desplegable, interoperable y lista para actuar donde decida
el Consejo Atlántico.
Una
vez conseguida y dotada la fuerza necesaria, es necesario
crear una nueva estructura de mando. El mando aliado del
atlántico pasa ahora a encargarse del desarrollo
conceptual, quedando entonces un solo mando de la OTAN y
reduciendo la estructura de los cuarteles militares.
En
la Cumbre de Praga tiene reflejo la presencia de Rusia,
tal y como ya había ocurrido cuando estuvo presente
en los Consejos Atlánticos a veinte miembros, y la
interacción con la Unión Europea.
Vínculos transatlánticos
Existen
diferentes percepciones de la seguridad pero una sola realidad,
el riesgo del terrorismo. Tenemos un elemento fundamental
de cohesión: los intereses comunes de seguridad que
nos obligan a apoyarnos mutuamente. Tal y como dijo Churchill,
es preferible discutir de una manera diferente con los aliados
que no tener aliados con los que discutir. A
Praga se acudió con una crisis de confianza en cuanto
a no percibir un instrumento de todos, pero se regresó
con ilusión ya que se acometió seriamente
una transformación que la alianza necesitaba.
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