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Libros de Interés

NUÑO AGUIRRE DE CARCER

PRESENTACIÓN

Ensayo nº16

Veo con satisfacción qué él público ha acudido puntual, por lo.que vamos a empezar él acto, con la venía de Su Majestad el Rey Simeón.

" Perspectivas de estabilidad en el área Balcanes-Danubio ante el futuro de la seguridad europea": el título es un poco largo, pero quería demostrar el interés más allá de lo exclusivamente yugoslavo, a lo que nos hemos dedicado en los últimos tiempos, para mirar hacia el próximo futuro. La cumbre de la NATO en Madrid en el mes de Julio nos acerca a fechas en que deben de tomarse decisiones de primerísima importancia. Por otro lado, la idea danubiana nos retro- trae un poco a la época entre las dos guerras en que la búsqueda de estabilidad se hacia por los típicos acuerdos bilaterales y protecciones e influencias de una u Otra de las grandes potencias. Eso duró lo que duró y algunos problemas no fueron naturalmente resueltos; el de las minorías de Transilvanía, en cambio, sí le ha sido después de la guerra. En efecto, en la situación actual una serie de problemas que quedaban de la época anterior se han ido solucionando poco a poco, indudablemente por el buen sentido, por el sentido común de las poblaciones, sobre todo él de los líderes políticos, al huir de buscar un enemigo para defender una política. Así, por ejemplo, la situación entre Hungría y Rumania ha gozado durante todo este largo periodo de una estabilidad y un entendimiento que quizás esconda dificultades internas; pero de hecho no han vuelto a las llamaradas a las que estábamos acostumbrados. Incluso ha Surgido alguna diferencia entre Hungría y Eslovaquia, por cuestiones de presas en el Danubio. etc. También allí se ha llegado a un entendimiento importante. En el problema entre Grecia y Macedonia, que durante algún tiempo pareció una cosa virulenta, no llegó la sangre al río. Quizá los griegos se dieron cuenta, un poco tarde, de que su actividad habría sido excesiva, e incluso contraproducente, de modo que los diplomáticos inventaron esa fórmula un poco barroca de "antigua república yugoslava de Macedonia " para designar lo que querían llamar sencillamente Macedonia.

Hemos traído, para poder hacer un mosaico de problemas y de pueblos de toda esta eran Península Balcánica, a cuatro especialistas de diferentes campos de forma que cada uno de ellos pueda ilustrarnos con su enfoque directo, su enfoque particular. El Embajador Fuentes ha sido Embajador en Bulgaria y en Skopie (ex República Yugoeslava de Macedonia ) durante cuatro anos. En éste momento es Embajador ante la Unión Europea Occidental, pero viene más bien con su anterior carácter a esta mesa y por lo tanto nos podrá decir desde dentro cómo veía la situación.

El Embajador Bregolat ha sido Embajador en Moscú, Embajador en Pekín, ha pasado por Indonesía, después por Canadá, pero como ha sido una persona que ha estado en Moscú y en Pekín, realmente tiene una visión importante de la situación mundial, sobre todo de la gran área Afroasiática y Euroasiática.

El Profesor de Diego, profesor de historia Contemporánea en la Universidad Complutense, tiene, entre otras cosas, un libro muy interesante sobre la desintegración de Yugoslavia ; ha participado conmigo en algunas otras reuniones, por ejemplo en la Escuela Diplomática; y con la precisión de un profesor, con la capacidad didáctica y la claridad tan importante en problemas complejos, nos da en sus obras una lección de la que tenemos mucho que aprender.

Lluís Foix es el Subdirector de La Vanguardia, un gran periódico nacional que da a la realidad, al acontecer internacional, todo el espacio que se merece y verdaderamente le leemos en Madrid unos cuantos y le seguimos con interés. Es un hombre de gran cultura, según recuerdo de nuestras conversaciones en un restaurante de Munich donde solía retirarse Ortega y Grasset cuando pasaba a dar conferencias por la capital bávara.

Tengo aquí un libro de la Editorial Complutense, llamado Las arenas movedizas de los Balcanes, que básicamente es un curso de verano que me tocó dirigir en El Escorial, en 1993, Como tardaba en salir la edición, me permitió incluir otra conferencia de la Escuela Diplomática que reproduce un texto que ya no se encuentra casi en ninguna parte, in extenso, el documento de Carringtón del 4 de Noviembre del 1991, cuyas líneas básicas siguen tomándose en cuenta, aunque no se citen; y luego los informes de la Comisión de Arbitraje con sede en París que presidió Badinter. Por último hay unos cuantos detalles del Acuerdo de Dayton (Ohio) para poner al día la publicación.

También me he traído para hablar de ellos unos cuantos libros: Carnegie Report on the Balkans today que a su vez recoge, en 1995, un famoso informe del Carnegie Endownient for International Peace hecho a partir de las guerras balcánicas, y que es un apreciable texto básico para conocer los intríngulis de esa época. Por último, otro texto poco conocido, Balkans de un grupo para la protección de minorías de Londres, aunque con la imparcialidad posible en esos temas, también penetra a fondo. Son libros que huyen del dramatismo; no son reportajes, digamos, de sangre y fuego, no son guiones de películas tremendas, tampoco discursos a lo Savonarola que oímos muy a menudo. Porque creo que las personas ilustradas, personas enteradas y que tengan interés en ver cómo se puede hacer avanzar, hacer progresar todos esos problemas hacia la paz, lo tienen que ver con cierta distancia. Mucho dolor en el corazón, pero la cabeza fría y todas las neuronas puestas en las posibilidades de acción en una forma u otra, cosa que no hacen muchos libros porque están influidos en una dirección o en otra. Qué duda cabe que dentro de una guerra hay siempre una segunda guerra mediática y aquí lo mismo: los medios de información en pro de un lado o de Otro abundan, y naturalmente no hace falta decir que muchos son venales.

Por último, y antes de que entremos en el examen de todo ello, querría leer dos párrafos del discurso del Presidente del Gobierno en la Universidad de Columbía hace unos días, que en la parte que toca a la ampliación de la Alianza Atlántica dice así: "La ampliación de la Alianza debe ser consecuencia de la libre y soberana decisión de las naciones afectadas". Eso, se dirá, es obvio, pero es interesante para señalar y destacar que hay unas peticiones concretas de todos ellos, es decir, que no se trata de que la OTAN por sí y ante sí, en un deseo de expansionismo, de ampliar la clientela, ande buscando fórmulas de supervivencia como institución. No; esos países lo que notan es un vacío de seguridad después de la caída del Muro de Berlín y del Imperio Soviético y quieren asirse a algo, a un polo occidental, a un polo europeo, a un polo euroatlático. "Esto no obsta", dice el Sr. Aznar, "para que simultáneamente se establezca una relación fluida, impensable hace unos anos, entre la Aliácea y Rusia, además de que se refuerce la Asociación para la Paz, en que participan otros países".

En esta relación entre la Alianza y Rusia se está trabajando y se seguirá trabajando. Yo supongo que como siempre son textos que se arreglan en los últimos momentos, en un pasillo. Las últimas comas y acentos estarán puestos entonces. Pero la idea principal sí está aprobada. "España apoya la ampliación", sigue diciendo el Sr. Aznar, "de la Alianza (siempre que a su vez se resuelva satisfactoriamente su adaptación interna, en la que estamos muy interesados) a todos los países del Este que puedan asumir las obligaciones del Tratado de Washington". No quiere decir que se les vaya a aceptar de una manera más sencilla o más fácil de lo que pudo ser para los países anteriores (los últimos: España, Grecia, Turquía, Alemania ), sino "que todos puedan asumir las obligaciones y quieran pertenecer a la Alianza, Todos ellos deberán ser acogidos, en esta o en próximas ampliaciones".

"En esta o en próximas ampliaciones". Aquí querría añadir una palabra muy personal mía: creo que hay que tener cuidado, porque siempre se habla de tres, tres, tres. .. El cuarto, que puede ser Eslovenia, no se dice; del quinto, que puede ser Rumania, no se habla o se habla de pasada, pero no mucho, y lo mismo digo yo de Bulgaria. Sin embargo creo que hay que tener muchísimo cuidado en no crear una decepción, una espera no conseguida, por parte de alguno de estos países de Europa Central y Oriental.

Me diréis que es la cuadratura del círculo: como aceptar a unos pocos sin decir que no a los otros. Yo creo que habría que abrir la puerta y decir que se irá escalonadamente estableciendo una negociación y unas conversaciones con todos los candidatos; así ninguno queda fuera y no se señalan a unos antes que a Otros, lo que pudiera provocar incluso dificultades internas. Que duda cabe que siempre habrá algún partido de oposición que tome eso como una bandera, sea pronacionalista, sea contra el gobierno del momento. "La legitimidad de la Alianza descansa precisamente en su papel de vehículo para lograr la identidad occidental", dice el Presidente del Gobierno, "de la cual participan más países de los que han tenido la fortuna de estar desde un primer momento en las instituciones europeas y atlánticas. España comprende de una manera especial a los países del Este, algunos en plena transición a la democracia y que buscan su homologación europea, no sólo por su historia, cuando está clara, sino a través de la entrada en los foros de cooperación, de integración y defensa". El ejemplo de España por ser el último país que ha entrado, sirve en algunos casos: estuve yo en Septiembre de 1996 en Eslovenia. Los eslovenos buscaban también la entrada y estaban muy interesados en saber cuáles eran las fases, las formas de negociación, etapas de información, etc., por las que pasamos nosotros mismos en el ano 1981 y en 1982 hasta el 30 de Mayo en que se perfección ó la entrada de España.

Sin más. Don Eugenio Bregolat tiene la palabra,

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