NUÑO AGÜIRRE
DE CARCER
Muchas gracias Señor Ministro, el Embajador Fuentes
quería contestarle,
JORGE FUENTES
Con muchísimo gusto. Solo la presión del
tiempo nos ha impedido ir a los detalles y hemos tenido
que centrarnos, yo por lo menos, en los aspectos más
globales de una realidad, la de Yugoslavia, que conozco
tan bien como la de Bulgaria, ya que estuve tres años
en aquel país siendo el primer diplomático
español acreditado en Belgrado. Le puedo decir
confirmando su tesis que el gran error occidental en Yugoslavia
fue que dimos las señales equivocadas, principalmente
a Croacia, Eslovenia y a Serbia. Dimos la señas
a Serbia de que la idea de la integridad territorial era
la que iba a primar por encima de todo y que por lo tanto
había que mantener la unidad del país a
toda costa. Por el contrario, Alemania y también
la Santa Sede dieron a Croacia la señal de que
primaría la libre determinación de los pueblos.
En el caso de la Santa Sede ello iba a ir reforzado por
el hecho de que Croacia es un país católico
frente a la ortodoxa Serbia, con lo que Roma daba la bendición
a lo que ocurriera en aquella especie de Guerra Santa
que vendría desde Croacia. Con tales datos, la
guerra, estaba montada.
Anees de que estallara, nadie estaba preparado
a que la guerra empezara por Eslovenia. Todos habíamos
pensado que el riesgo de conflicto en Yugoslavia hubiera
venido del sur, de Kosovo y por toda una serie de alianzas
que Kosovo hubiera desencadenado con su ochenta por ciento
de minoría albanesa, que hubiera reclamado mayor
autonomía de Serbia apoyada por Tirana. Una dura
represión de Belgrado habría desplazado
a las minorías de Kosovo hacia Macedonia donde
poseen innumerables vínculos étnicos. Turquía,
Grecia y Bulgaria se hubieran visto arrastradas aun conflicto
que se hubiera internacionalizado. Todo ello pudo evitarse
con el emplazamiento Ünprofor en Macedonia, pero
entonces se desvió el conflicto que estalló
en el Norte.
Este análisis no nos da la solución
de otro problema que estoy viviendo en el día a
día como Embajador ante la UEO, como es el conflicto
de Albania. La crisis de Yugoslavia sorprendió
demasiado pronto a Europa para sus posibilidades de acción
defensiva a través de la UEO, que aún no
contaba con suficiente capacidad operativa. Pero Albania
parecía una crisis montada especialmente vpara
que la UEO se pudiera lucir y sin embargo ésta
no pudo intervenir, principalmente porque faltó
voluntad política al no sumarse al consenso dos
importantes países de la Unión, como son
el Reino Unido y Alemania. Como alternativa a una intervención
de la UEO, la operación Alba logró vencer
la crisis contando con una serie de países europeos
que actuamos para poner a aprueba la capacidad de acción
del organismo europeo de defensa que ha efectuado ejercicios
militares mucho más complicados de lo que hubiera
sido Albania.
En cuanto a Serbia, estoy totalmente de acuerdo
con el Sr. García Vargas, creo que Milosevich esta
acabado, pero desde el momento en que reconozca ese finiquito
hasta que de verdad se retire vamos a asistir a una grave
agonía regional. Por último, Bosnia fue
la gran sacrificada al ser escenario de una guerra que
ya no parecía posible en Europa en el umbral del
siglo XXI. Después del delirante plan Vance-Owen
que fraccionaba el país en diez territorios, Holbrooke
encauzó el problema adecuadamente hacia el Plan
Dayton que pese a todo encuentra dificultades de implantación.
Hay que evitar la ruptura de Bosnia perpetuando la fragmentación
balcánica entre tres minorías religiosas,
lo que crearía un precedente que podría
ser nefasto en otros puntos de la región.
LLOIS FOIX
Solamente, antes de abandonar este grato coloquio
y respondiendo a Julián García-Vargas: me
alegra mucho que un miembro del gobierno de la época
diga que se equivocó en el diagnóstico.
Yo creo que ésto no fue algo que le ocurrió
solamente al gobierno español. Le ocurrió
básicamente al Presidente Bush, con el cual yo
tuve la suerte de estar en el Parlamento de Kiev en Junio
de 1989, diciendo "no os separéis, la unidad
de la Unión Soviética es sagrada".
Lo dijo con estas palabras. Recuerdo otra declaración
del Sr. Mitterrand diciendo que no había que partir
Yugoslavia. Es decir, hubo una percepción equivocada
por parte de los gobiernos europeos, incluyendo el de
Felipe González. Me parece que fue en 1987-1989,
cuando Occidente vivía bajo la fantasía
de Gorbachov, que me dijo el Sr, González: "Si
Gorbachov me pide soldados y tropas para ayudarle a machacar",
y dijo así, "a los estonios, a los lituanos
y a los. .. lo voy a hacer".
Ésto creo que fue un grave error de estrategia
de Occidente, que no se creyó el resurgimiento
de los pueblos, de las naciones, con toda su complejidad.
Finalmente, el Sr. Gorbachov es un personaje que ha fascinado
y de alguna manera ha engañado a Occidente, porque
no tenía la fuerza para hacer la transformación
que hizo. Nosotros nos hemos ido acomodando, pero esto
era lo que ocurría en el 88 y en el 89. Los gobiernos
occidentales estaban por la unidad de Yugoslavia y por
la unidad de la Unión Soviética, y luego
las cosas han ido de otra manera.
EMILIO DE DIEGO
Yo fui, voluntariamente, creo que el más
conciso en mi exposición, y por ello me tomo ahora
la libertad de utilizar este turno de palabra durante
dos minutos. Gran parte del análisis que aquí
se ha hecho sobre la cuestión de Yugoslavia yo
lo tengo escrito, y coincidía en gran parte con
lo que en su momento hizo el Embajador Aguirre de Cárcer,
muy a contracorriente de lo que predominaba entonces desde
la percepción más sensible y más
mediática y mediatizada. Por consiguiente no lo
voy a volver a repetir. Sí disiento de algunas
de las conclusiones últimas y lamento que no haya
más tiempo, pero me gustaría al menos matizar
algo de lo que ha dicho aquí el Sr. Poix en el
último momento, y es que se equivocaron en la percepción.
En todo caso habría que decir que se equivocaron
unos sí y otros no, y luego habría que ver
quiénes se equivocaron y quienes no se equivocaron
y cómo por los hechos podríamos refutar
teorías o admitir hipótesis. En este caso
yo no voy a seguir añadiendo más elementos,
pero sí manifestar que lo que se puso de manifiesto
fue el límite de Europa, el límite de la
idea de Europa y el límite del proyecto y de la
realización de Europa.
Aprovechando estos dos minutos, quiero hacer
otra reflexión a propósito de dos cosas
que se han dicho aquí. En efecto, el Presidente
Wiisón diseña un orden mundial, y tras la
retirada de Estados Unidos, que es lo que quiere e] pueblo
(como se revelaría en las elecciones de 1920),
deja un proyecto de orden mundial sin aquél que
lo había diseñado, y eso contribuye a un
criterio de nacionalismos y a la puesta en vigor en el
orden internacional de ciertos principios de derecho de
autonomías, etc., en lo que no es preciso entrar.
Ahora bien dicho esto, hay que manifestar también
que Estados Unidos impulsa, inicia ) lleva adelante la
construcción de la Europa que hoy tenemos hasta
los límite; que le interesan, porque también
habría que conectar lo que ha pasado en lo' Balcanes
con los intereses norteamericanos. Esto nos llevaría
bastante más alía de manera que no vamos a gastar
más tiempo.
NUÑO AGUIRRE
DE CARCER
De nuevo mi agradecimiento
a los interviníentes,
0
1 2
3 4
5 6
7 8 9
10