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SEMINARIO
"EL
FUTURO DE LA DEFENSA EUROPEA"
23 de septiembre de 1999
• Elvira Sánchez, Jefe
de Estudios y del Área Mediterránea de la
Fundadción CIDOB
A estas alturas de las intervenciones,
se me hace realmente difícil realizar la exposición
tal y como la tenía preparada y no puedo vencer la
tentación de contestar a algunas de las cosas que
se han dicho, muchas y muy interesantes; o sea, que me perdonarán
si entremezclo argumentos que ya tenía preparados
y, al tiempo, cuestiono otros que se han estado mencionando,
por lo que me temo que seré un poco desorganizada.
Recelo de la premura y urgencia
con que parece abordarse ahora el temade la defensa europea.
Creo que sí que se está tratando con una cierta
seriedad la discusión sobre la Política Exterior
y de Seguridad Común en estos mo-mentos, creo que
sí que tiene que ver algo Kosovo en ello; pero me
preocupa bastante lo que percibo como un cierto desasosiego
por parte de los analistas en cómo nos aproximamos
al tema. (Y no menciono el nivel político, que saldrá
seguramente en la discusión. ) Porque hay un lenguaje
que me recuerda a los lenguajes de décadas anteriores,
aunque con unos contenidos distintos. Defensa, por ejemplo,
y defensa europea, que son términos muy típicos
de guerra fría, a no ser que les apliquemos unos
contenidos diferentes, que no se están definiendo,
o que yo no veo que se estén definiendo. Más
que escéptica, quisiera ser muy prudente y muy cauta,
sobre todo porque creo que muchas veces pensamos en estos
temas desde la perspectiva intra-europea, -pónganse
las fronteras que se le pongan a esa Europa-, y, ello en
relación con los EE.UU.. Estoy constantemente oyendo
hablar, incluso en esta mesa, de EE.UU., y ello me impide
entender a qué perspectiva de seguridad nos estamos
refiriendo.
Sí creo, sin embargo,
que estamos dejando de lado otros aspectos de la política
internacional, como la actuación ejemplarizante que
pueda tener Europa con respecto a otros contextos; creo
que estamos dejando de lado temas tales como la responsabilidad
internacional en las decisiones y las actuaciones de la
UE, la OTAN , la UEO -ese conjunto de instituciones- y pienso
que el tema de la responsabilidad es algo que se debiera
tener en cuenta. Entiendo que el tema de la defensa europea,
a diferencia de lo que ocurría en el período
de la Guerra Fría, incorpora actualmente otros contenidos
(aunque sigamos utilizando ese término) que se refieren
más a cuestiones de seguridad que no son estrictamente
militares o estrictamente territoriales; pero, se alude
a Kosovo como gran argumento, y se dice que lo de Kosovo
ha de servir para el caso de otras crisis que pudieran surgir
en Europa, otras pequeñas crisis, y, sin embargo,
se está hablando de unas dimensiones, de unos planteamientos
que no se ajustan mucho a esas pequeñas crisis cuya
naturaleza no estamos mencionando, que no se están
identificando, pero que decimos que son pequeñas;
después aquí he oído hablar del caso
de Indía y Pakistán, y ahí ya nos vamos del
tema, por la inadecuación entre el concepto y las
posibles ilustraciones del mismo.
Realmente, ^'en qué nos
estamos centrando cuando hablamos de una política
exterior de seguridad y de defensa común? (En otro
momento se hablará de las instituciones. ) ^Estamos
hablando de una Europa capaz de actuar internacionalmente
cumpliendo con su obligación y con su responsabilidad
internacionales, o estamos remitiéndonos al contexto
europeo.'', gestamos pensando en pequeñas crisis
al estilo balcánico, o estamos pensando en conflictos
y crisis internacionales de mayor envergadura? Porque todo
lo demás, las convergencias, los armamentos, etc.
está en función de esa definición,
y esa definición es importante. No son lo mismo las
pequeñas crisis derivadas de diferencias étnicas
en puntos muy concretos de Europa, que las crisis que puedanafectar
a la seguridad energética en Europa, como por ejemplo
en el Caucase, o aquellas crisis derivadas del "juego"
entre grandes potencias, y que nos re- mitirían a
una versión renovada de los equilibrios de poderes
o equilibrios y terrores de la guerra fría, que sería
el caso de Europa versus Rusia, o versus alguna otra cosa.
Es decir, que hay que precisar
un poco mejor lo que en la terminología moderna se
llama riesgos -ya no se les llama amenazas- y cómo
ve eso Europa políticamente; es decir, qué
riesgos afectan a los intereses europeos de seguridad, porque,
repito, no creo que tenga demasiado sentido bajar a los
niveles de discusión respecto a infraestructuras,
organización de las fuerzas armadas, etc., si no
se recogen primero una serie de planteamientos políticos
prioritarios.
Quisiera mencionar una segunda
cosa, muy brevemente, a propósito de las iniciativas
que se han lanzado desde la OTAN , -y me refiero a las decisiones
de la cumhrc de Washington y esa política declaratoria,
y algo más que declaratoria, de apoyo a la identidad
europea de seguridad y defensa-, y a esa otra cara de la
moneda que, como comentaba alguno de los ponentes anteriores,
viene a constituir la iniciativa emanada de la cumbre de
Colonia . Aquí hay un juego extraño, que es
el juego que practican los países europeos, sobre
todo un grupo de países europeos, que son los que
tienen esa doble o triple o cuádruple identidad,
que se plasma en eso de los gorros institucionales; según
en qué institución estemos nos ponemos un
gorro u otro. Confieso que tengo ahí un cierto nivel
de confusión: verdaderamente, no sé si, en
ese sentido, las iniciativas son complementarias o son antagónicas.
No sé si cuando Europa está pensando en el
desarrollo de la PESC, piensa en el desarrollo de la PESC
para conseguir mayor nivel de autonomía respecto
a EE.UU., más esas otras cosas que he mencionado
antes (responsabilidad internacional, participar del juego
internacional de gran potencia, etc.), o, antes bien, es
una formulación diferente respecto a lo que en la
terminología de la OTAN se llama el vínculo
transatlántico y el pilar europeo de la OTAN , de
lo cual ya se viene tratando desde bastante antes de que
acabara la guerra fría. Ahí creo que también
sería bueno que antes de hacer una aproximación
institucional, los países que dis- frutan de ese
doble o triple sombrero institucional empezaran a utilizar
un lenguaje mas unívoco y menos equívoco.
Y una tercera cuestión,
para no alargarme innecesariamente y repetir argumentos
ya enunciados. Puesto que ya que se ha abordado el tema
del armamento, de la industria y el armamento, se puede
constatar una especie de subordinación tecnológica
por parte de Europa. Yo no la llamaría humillación,
pero sí sentimiento de estar situado a un muy bajo
nivel con respecto a los EE.UU., y concretándolo
en el caso de actuación militar en crisis inter-
nacionales o en conflictos armados en un área muy
cercana a Europa. Se me hace muy difícil pensar en
términos de necesidad de mejorar la calidad, información,
etc.de las Fuerzas Armadas de los países europeos
sin que previamente -y me remito a lo ya comentado- se haya
definido con mayor claridad, cuáles son los objetivos
políticos a asumir, porque si no, la tendencia a
asumir objetivos de worst case scenario serán muy
evidentes, y todos sabemos lo que ocurre cuando se asumen
este tipo de objetivos y se realizan preparativos para disponer
de medios pensando en ese escenario.
Aún en el tema relacionado
con la industria de armamentos y cierta "enfermedad
tecnológica" -creo que deberíamos denominarla
así- de los países europeos con respecto a
EE.UU, en los temas relacionados con la defensa y la seguridad:
entendiendo como entiendo esa situación, fruto de
la necesidad de que los países europeos reorganicen
su gasto militar para conseguir mayor eficiencia y cubrir
determinados objetivos, sobre todo determinados vacíos
que puedan tener, me planteo si a veces no se está
incurriendo en una lógica que recuerda mucho a una
especie de competición con EE.UU. Y ello, sin haber
hecho profesión de fe, sin haber explicitado que
lo que se quiere es tener una política global mundial
-a lo mejor es eso lo que quiere Europa y no nos hemos dado
cuenta; lo dudo.
Y un último aspecto en
relación a esto que remite también a algo
que he dicho al principio, que es el tema de la responsabilidad
internacional y el efecto ejemplarizante. Se ha apuntado
antes que la Unión Europea desata expectativas que
después no puede cumplir, y estamos hablando de EE.UU.
y Europa, pero además hay otros muchos países
en el mundo, y me pregunto qué gran ejemplo se puede
brindar si realmente la construcción de la seguridad
europea y de la seguridad internacional se pretende abordar
sin precisar con mayor claridad los niveles políticos.
En suma, seguramente, la iniciativa
que se refiere a la defensa europea generará muchas
expectativas, pero es más pequeña de lo que
parece. Es una especie de criatura chiquita que aún
tardará en desarrollarse. Ello no es óbice
para que se considere una buena política para nuestro
país el intentar integrarse en el grupo de líderes
que van a ir definiendo los contenidos de esa defensa europea.
Creo que eso es importante porque además es una manera
de relanzar y de revalorizar a España, que, como
todos sabemos, no dispone del reconocimiento que yo creo
se merece a nivel de poder de decisión, de capacidad
de ejercer influencia.
Por tanto, sería oportuno,
recuperando algunos argumentos que he mencionado antes,
aprovechar las expectativas que se crean para profundizar,
tanto a nivel de la Unión Europea, como a nivel de
cada uno de los Estados, en el debate sobre objetivos, intereses,
consenso, opiniones públicas, etc.de los que yo creo
tan necesitados están los temas de seguridad y defensa.
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