La
lucha en Oriente Próximo es la lucha por la tierra.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, las potencias
occidentales, EE. UU. y el Reino Unido favorecieron la
creación de un Estado judío en Palestina.
La presión de los movimientos sionistas en EE.
UU. y el Holocausto nazi, en el que murieron seis millones
de judíos, fueron elementos decisivos para que,
en 1948, se proclamase el Estado de Israel. Los Estados
árabes de la región se negaron desde el
primer momento a reconocer al nuevo Estado porque, en
su opinión, el territorio que ocupaba Israel había
sido ocupado anteriormente por población palestina.
En las guerras posteriores, Israel ha aumentado sus posesiones
conquistando nuevos territorios. Los palestinos han sufrido
el confinamiento en campos de refugiados, mientras el
gobierno israelí ha promovido una política
de asentamientos judíos en los territorios ocupados.
Las organizaciones radicales palestinas, mientras tanto,
han llevado a cabo actos terroristas contra objetivos
y población judías.
En
1993, los acuerdos de Oslo, entre el líder de la
Organización para la Liberación de Palestina
(OLP), Yassir Arafat, y el Primer Ministro israelí,
Isaac Rabin, abrieron una puerta a la esperanza. Los palestinos
reconocían la existencia del Estado de Israel a
cambio de la retirada por fases de la Cisjordanía y la
creación de un Estado Palestino. Sin embargo, la
violencia se desató nuevamente. En 1995, Isaac
Rabin fue asesinado por un judío ortodoxo y en
los años posteriores no se pudo alcanzar un acuerdo
definitivo.
El
28 de septiembre de 2000, Ariel Sharon visitó la
"Explanada de las Mezquitas", rodeado por la
policía de Israel, hecho que fue considerado una
provocación que acabó desembocando en el
estallido de la llamada "Segunda Intifada".
Cinco meses más tarde, Sharon es elegido Primer
Ministro. Su política se centrará principalmente
en garantizar la seguridad de la población israelí
frente a los atentados suicidas perpetrados por grupos
radicales pro-palestinos, lo que le lleva a romper relaciones
con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) y prohibir a
Arafat salir de Ramala.
A
comienzos de 2002 se produjo un nuevo intento de acercamiento
de posturas, con la llegada a Israel del mediador estadounidense
Antony Zinni. Por su parte, la UE realiza también
algunas gestiones para aproximar posturas y posibilitar
una salida negociada al conflicto a través de Javier
Solana y Miguel Ángel Moratinos. Sin embargo, las
negociaciones quedan una vez más bloqueadas ante
la situación de nuevos actos terroristas palestinos,
respondidos duramente por el ejército israelí.
Este último confina a Arafat en su Cuartel General
de Ramala durante 34 días y asalta el campo de
refugiados de Jenin. Para entonces, los acuerdos de Oslo
constituyen ya papel mojado. Israel toma el control efectivo
de Cisjordanía y el líder palestino sufre un nuevo
asedio en Ramala.
El
1 de diciembre de 2003 se presentó en Ginebra una
nueva iniciativa de paz para Oriente Próximo: los
Acuerdos de Ginebra, resultado de dos años de negociaciones.
La propuesta responde a una iniciativa no oficial encabezada
por el ex-ministro israelí de justicia, el laborista
Yossi Beilin, y el ex ministro palestino de información,
Yassir Abd Rabboh y abalada por expertos de ambas partes
que han negociado línea por línea un texto
que presentan como definitivo y viable. Además,
la iniciativa ha recibido el respaldo de cincuenta y ocho
dirigentes y líderes internacionales, entre ellos,
el antiguo presidente estadounidense James Carter, el
ex Secretario General de la ONU, Boutros Ghali y varios
Premios Nóbel de la Paz, como Mijail Gorbachov,
Lech Walesa, John Hume o Nelsón Mandela. En el
último momento, el líder palestino Yasser
Arafat apoyó también la iniciativa, calificándola
de "valiente". Pese a que los "Arquitectos"
del acuerdo hayan reiterado que el plan debe ser interpretado
como complementario de la Hoja de Ruta (www.nodo50.org/csca/palestina03/hoja-ruta_14-05-03.html)
y no como sustitutivo de éste, la lamentable situación
en la que se encuentra en estos momentos el conflicto
en Oriente Próximo ha provocado que la Comunidad
Internacional interprete los Acuerdos de Ginebra como
una oportunidad esperanzadora para lograr la paz. Yossi
Beilin los ha calificado como "el último destello
de razón en la región y la única
solución posible al conflicto". El texto íntegro
de los Acuerdos de Ginebra se puede consultar en: www.mofa.
gov.ps/Key_documents/swiss-agreement.pdf
Bibliografía
reciente:
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